En el día de hoy hemos colocado en las parcelas de campo unos datalogger que nos ayudaran a obtener información de los siguientes aspectos:
Conocer la temperatura en tres profundidades distintas gracias a sus tres sensores y un sensor adicional para medir la humedad del suelo. Esto permite obtener datos detallados sobre las condiciones del suelo, lo que facilita el análisis de patrones climáticos y la respuesta de nuestros campos de cultivo a cambios ambientales.
Una de las mayores ventajas es la capacidad de almacenar datos de forma autónoma durante largos períodos. Su batería de bajo consumo le permite operar durante meses o incluso años sin necesidad de intervención, lo que reduce los costos de mantenimiento y la necesidad de visitas frecuentes al sitio de monitoreo.
Además está diseñado para soportar condiciones ambientales extremas, incluyendo temperaturas bajo cero, alta humedad y exposición prolongada al sol. Su carcasa robusta y su diseño compacto permiten su instalación en diversas condiciones sin comprometer la calidad de los datos recopilados.
En definitiva, más información para conocer de primera mano como relacionar las características fisicoquímicas del suelo con estos parámetros climáticos.
